E l nuevo Tourbillon Skeleton de Armin Strom constituye una celebración de la complicación máxima en el arte mecánico de la relojería: el torbellino. Con esta innovación, el fabricante independiente suizo continúa impulsando la marca hacia el futuro, al tiempo que honra la visión y la pasión del fundador de la marca, el maestro esqueletizador Armin Strom.
El nuevo reloj Tourbillon Skeleton está especialmente diseñado para que quede de manifiesto su valor técnico. Tan solo una élite de fabricantes está capacitada para producir el torbellino. Por ello, la esqueletización del torbellino del Tourbillon Skeleton acrecienta el desafío técnico de Armin Strom. En última instancia, la esqueletización realza el arte mecánico del movimiento, al tiempo que la placa principal, coloreada en PVD, enfatiza la construcción del calibre por capas. Además de la constante rotación del torbellino, al dar cuerda al reloj, su dueño podrá observar la animación del doble barrilete.
Armin Strom fundó la marca que lleva su nombre en 1967 y se retiró en 2011 tras vender la empresa a la familia Michel. El propietario, Serge Michel, y el jefe relojero, Claude Greisler, han aumentado las posibilidades de la marca creando la fábrica independiente de Biel / Bienne, Suiza que abrió sus puertas en 2009 para desarrollar y producir movimientos. La compañía presentó su primer torbellino de cuerda manual en 2012 y un torbellino micro-rotor en 2013.
«Estoy muy orgulloso de que Serge, junto a Claude y su equipo, hayan realizado uno de mis sueños: esqueletizar un torbellino. Para mí, es una alegría observar el continuo crecimiento y el éxito de la marca», dijo Strom. Greisler añadió: «Nos inspiramos continuamente en la increíble habilidad y visión de Armin. Su deseo de mostrar la belleza de la técnica mecánica de cada reloj su corazón y su alma es nuestro objetivo primordial».