V aliéndose de la larga tradición que la caracteriza, la empresa relojera suiza Longines vuelve a inspirarse en su historia polifacética para enriquecer su colección Heritage. The Longines Avigation Watch Type A-7 1935 ilustra los vínculos históricos de la marca con el mundo de la aviación. Este cronógrafo de excepción, de un estilo vintage muy elegante, aúna rendimiento con precisión, criterios esenciales en este ámbito.
The Longines Avigation Watch Type A-7 1935. Su caja de acero inoxidable, de 41 mm de diámetro, aloja el calibre automático L788.2, movimiento de rueda de pilares desarrollado en exclusiva para Longines.
A principios del siglo XX, la marca relojera vinculó su nombre con los de los pilotos cuyas hazañas marcaron la historia. Entre ellos, Charles Lindbergh, el primer piloto en cruzar el océano Atlántico en solitario, hazaña cuyo nonagésimo aniversario se celebrará en 2017. Precisión y solidez han sido las palabras clave en la concepción de los relojes «Type A-7», que tenían que responder a criterios muy precisos para merecer esta mención otorgada por el ejército americano a estos cronógrafos, cuya producción se encomendó a Longines en 1935.
The Longines Avigation Watch Type A-7 1935 se caracteriza por su esfera desplazada de 40° hacia la derecha, así como sus grandes números árabes de color miel, que proporcionan una perfecta legibilidad y contrastan con la esfera blanca laqueada pulida. Por último, una minutería tipo «ferrocarril» facilita la legibilidad de los minutos de este reloj, elegantemente provisto de una corona estriada. Estudiado para que al llevarse en la parte interior de la muñeca, la orientación especifica de la esfera permitiera a los pilotos leer las indicaciones sin soltar la palanca de mando, mientras el diseño de la corona proporcionaba una gran facilidad de manipulación, hasta con guantes gruesos.
Reloj con carácter, que combina un diseño inédito con las exigencias de rendimiento y de precisión esenciales en el mundo de la aviación, The Longines Avigation Watch Type A-7 1935 llamará la atención. Su caja de acero inoxidable, de 41 mm de diámetro, aloja el calibre automático L788.2, movimiento de rueda de pilares desarrollado en exclusiva para Longines, que permite el control de las distintas funciones del cronógrafo: arranque, parada, puesta a cero, presionando simplemente el monopulsador integrado en la corona acanalada. Las elegantes agujas de tipo «pera esqueleto» de acero azulado y barniz de tono miel, complementan la destacada estética de este modelo, presentado con una correa de piel de caimán de color marrón, que realza el conjunto.