C on su fino grabado de volutas, delicadas flores e instrumentos musicales que simbolizan el Renacimiento, el reloj Adagio vuelve a escena con dos modelos únicos. Así, este repetidor de minutos está adornado con bellos rasgos artísticos y, asimismo, cuenta con indicaciones de fecha grande y de segunda zona horaria. Estos relojes Adagio, fueron grabados con gran maestría por el artesano de Neuchâtel Eddy Jaquet. Son necesarias unas 130 horas de trabajo para que el grabador complete cada uno de estos modelos únicos, en los que la abundancia de motivos que adornan la caja de 44 mm crea un potente contraste con la absoluta pureza de la cara del reloj. La esfera, de ónix de un negro profundo o de ojo de halcón, muestra las funciones y complicaciones con un espíritu decididamente contemporáneo.
El calibre de la manufactura SLB88, de 455 piezas, late sin descanso entre bastidores para impulsar las horas y minutos centrales, el segundero pequeño en la abertura de las 9 en punto, una indicación de fecha grande a las 6 y una segunda zona horaria (horas y minutos) con indicación de día/noche en una esfera secundaria a las 2 en punto.
Con la posibilidad de elegir que la melodiosa sonería se active cada hora, cuarto de hora o minuto, las «campanas de la catedral» del mecanismo de sonería están equipadas con un dispositivo patentado que evita que choquen entre sí con la vibración producida por los golpes de martillo. La fecha grande, con su construcción sin igual, también está patentada. Este movimiento de 34 mm, con reserva de marcha de 48 horas, tiene puentes finamente decorados. La corona cuenta con un dispositivo de seguridad: cuando el muelle del barrilete se extiende al máximo, un mecanismo desacopla la tija para impedir que se produzcan daños por la tensión excesiva.
El reloj Adagio está disponible en distintas variaciones únicas, en oro rojo 5N, oro blanco o platino. La caja puede estar grabada por completo, engastada con diamantes de talla baguette en el bisel o con diamantes de talla baguette y zafiros.