E
l 4 de agosto último, en ocasión del
estreno de la película documental Deepsea Challenge 3D, que narra la
inmersión histórica del explorador y realizador James Cameron (Titanic,
Avatar) en la fosa de las Marianas, lograda con el respaldo de Rolex y
de National Geographic, Rolex presentó una nueva edición de su modelo de
buceo extremo Rolex Deepsea dotada de una esfera «D-blue» con los
colores de las profundidades oceánicas. Esta esfera evoca, mediante un
sutil degradado que va desde el azul noche al negro más intenso, la zona
submarina de penumbra en la que las últimas partículas de luz de la
superficie desaparecen en las profundidades, rememorando así la
expedición Deepsea Challenge de James Cameron.
En homenaje a la asociación entre Rolex y James Cameron, la inscripción «Deepsea» que figura en la esfera del reloj adopta el color verde del sumergible del realizador tal y como se percibe bajo el agua.
La presentación del nuevo Rolex Deepsea tuvo lugar en Nueva York en el Hall of Ocean Life del Museo de Historia Natural y contó con la presencia de James Cameron.
El 26 de marzo de 2012, James Cameron descendió en solitario hasta una profundidad récord de 10.908 metros bajo la superficie del océano Pacífico, a los mandos del sumergible Deepsea Challenger. Allí permaneció tres horas para explorar, extraer muestras y filmar por primera vez en alta resolución, esta última frontera. Los científicos calculan que el 95% de los océanos continúan inexplorados y albergan secretos acerca del origen de la vida en la Tierra. Las muestras extraídas durante esta expedición han permitido identificar al menos 68 nuevas especies. La película documental cuenta la aventura de Deepsea Challenge desde sus inicios hasta la última de sus 13 inmersiones en el Pacífico.
Esta expedición ha abierto la puerta a una nueva era de la exploración científica de los grandes fondos marinos. Ningún ser humano había regresado a los confines de la fosa de las Marianas desde el 23 de enero de 1960, fecha en la que se realizó la primera inmersión tripulada a lo más profundo del océano, en el batiscafo Trieste. Y cuando la humanidad se aventura a explorar nuevas fronteras, ya sea por tierra o por mar, Rolex entra en el juego.
En efecto, los relojes Rolex están vinculados tanto a la expedición del Trieste como a la de Deepsea Challenge. Durante cada una de estas dos inmersiones históricas, se fijó al casco del sumergible un reloj Rolex experimental que soportó una colosal presión submarina sin precedentes a casi 11 kilómetros de profundidad. Las dos piezas emergieron en perfecto estado de marcha, lo que demuestra la supremacía de Rolex en términos de hermeticidad.
Rolex desempeñó un papel pionero en la conquista de las profundidades con la creación en 1926 del Oyster, primer reloj de pulsera hermético del mundo al que siguieron relojes de buceo profesionales como el Oyster Perpetual Submariner (1953), el Sea-Dweller (1967) y el Rolex Deepsea (2008).
El Rolex Deepsea es hermético hasta una profundidad de 3900 metros. Su caja Oyster de 44 mm, reforzada mediante la arquitectura patentada Ringlock System, se diseñó para superar las exigencias más elevadas de los buceadores profesionales. Establece nuevos estándares en términos de resistencia, precisión, funcionalidad y fiabilidad.